La crisis frena la llegada de inmigrantes a España

En 2011 sólo se empadronaron 3.753 extranjeros más que en 2010

OFICINA DE EXTRANJEROSEl Mundo.- La crisis ha cerrado la puerta definitivamente a la inmigración. Si en la época del ‘boom’ demográfico llegaba a nuestro país una media de medio millón de nuevos ciudadanos cada año, de 2010 a 2011 el padrón municipal ha registrado tan sólo 3.753 extranjeros más. Nuestra población está estancada en 47.190.493 personas: 41.439.006 nacidos aquí y 5.751.487 nacidos fuera.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha hecho públicos sus datos definitivos del número de residentes en España a 1 de enero de 2011, una revisión técnica de las cifras que ya adelantó en abril del año pasado y que confirman que España ha dejado de ser el paraíso de los extranjeros. El INE contabiliza en el padrón tanto los extranjeros que están en situación regular como los que no tienen papeles.

Esta especie de desaceleración migratoria comenzó a sentirse ya en 2010, cuando se contabilizaron 5.747.734 foráneos, 99.063 más que en 2009, un año en que la población inmigrante creció en España en 379.909 personas. Anteriormente, la subida había sido muchísimo mayor: 749.208 extranjeros ganó nuestro país de 2007 a 2008.

Y es que, durante la década pasada, dejamos de ser un país de emigrantes para convertirnos en un tiempo récord en el principal destino de la inmigración de toda Europa. Sólo EEUU nos superaba. De 2000, cuando el INE contabilizó 923.879 extranjeros, a 2010, este colectivo se incrementó en la astronómica cifra de 4.823.855 personas.

Ahora la situación ha cambiado completamente. Por un lado, los extranjeros no sólo no vienen sino que se están marchando a sus países. Unos a otros se informan de que ésta no es la tierra de las oportunidades. Por otro lado, el Gobierno ha reducido este año a cero las contrataciones en origen y ha puesto restricciones para que los rumanos, ciudadanos de la UE, puedan trabajar.

A pesar de esas restricciones, los rumanos siguen viniendo. Siguen siendo el colectivo más numeroso (865.707) y, de hecho, ha aumentado en 84.364 ciudadanos respecto al año anterior, cuando se registraron 781.343.

A los rumanos le siguen en importancia los marroquíes (773.995), los británicos (391.194) y los ecuatorianos (360.710). Este último grupo ha perdido 26.657 ciudadanos respecto a 2010, cuando eran 387.367 personas. En 2005, cuando vivíamos el esplendor del ‘boom, llegó a haber medio millón de ecuatorianos en nuestro país.

Es resumen, ahora el número de ciudadanos no comunitarios (3.356.129) sigue descendiendo (un 1,2%) mientras que el de los comunitarios (2.395.358) aumenta (un 1,9%), fundamentalmente gracias a los rumanos.

Pero también gracias a los ciudadanos británicos, cuya población ha subido desde 2010, cuando eran 366.379, en 24.815 ciudadanos. Este incremento es especialmente significativo, porque indica que, a pesar de la crisis, nuestros vecinos ‘ricos’ siguen apostando por nuestro país, ya no sólo para hacer turismo, sino para residir largas temporadas en él.

Sucede igual con Alemania, de 178.402 empadronados alemanes en 2010 se ha pasado a 195.987; es decir, 17.585 más. A los alemanes y a los británicos que se empadronan en España no les afecta nuestra situación económica.

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