EL CAMINANTE (III)

Despertarme a las seis de la mañana y preparame para salir a enfrentar un nuevo día, un nuevo reto, un paso más hacia delante en este “nuevo viejo mundo”, es para mí, una experiencia fascinante. Y es que, caminar entre multitud de personas con rostros tan distintos y con voces tan diversas, pero que en definitiva tienen un común denominador, como lo es, la búsqueda de un mejor porvenir, es y será siempre una loa a la integración humana, un canto al tan trillado concepto de la “multiculturalidad”.

A veces cuando voy en un vagón del subterráneo, miro a mi alrededor y veo al señor de turbante naranja, rostro severo y cejas tan pobladas como su barba, mirando fijamente a la señora del color del “ébano” con marcados rasgos africanos, mientras esta habla en su lengua nativa, al lado de un chico de ojos almendrados, tez amarilla y cabellos erizados, y yo, con mi color canela, mi cabello rizado y mis ojos pardos, paso de ser testigo a protagonista de esta ONU, a pequeña escala. Así, con esta manera tan peculiar de ver las cosas que me rodean, imagino o mas bien, me pregunto, que pasaría si alguien muy muy poderoso, tuviese la iniciativa un día de esos cualquiera en que vas en el tren, de parar las maquinas, y convocar allí mismo entre toda esa masa de gente apurada y aburrida un dialogo común, un debate o mejor un consenso como dirían los diplomáticos, para que entre todos, identifiquen, analicen, y solucionen los problemas de cada uno de los implicados en la convivencia, que voluntaria o no llevamos día a día aquí en esta querida y respetada nación española, la Madre Patria como le llamamos en Latinoamérica, (bueno algunos aun le llamamos así, otros le llaman de otra forma).

En fin, es difícil dilucidar lo que de allí de ese mencionado dialogo saldría, aunque seguro casi tengo, que seria algún tipo de acuerdo mucho mejor y mas sincero que el que arrojan los debates y negociaciones de los políticos que nos representan a todos y que en definitiva solo velan por sus propios intereses y criterios. Digo y comparto todo lo anterior, porque lo que hace del tiempo que llevo caminando aquí en España, he tenido la maravillosa oportunidad de hacer amigos o por lo menos compañeros de camino, y todos o casi todos compartimos el mismo anhelo, es decir, solo queremos encontrar después de tanto andar, una vida mejor, tan sencillo como eso, no hay nada mas, no hay plan ultra secreto, ni intenciones malévolas, ni ambición desmedida, solo eso que ya dije, ilusión, deseos de superación, matizados con algo de aventura, y conocimientos, ganas de conocer el mundo y sus gentes, y ambición de que al volver algún día, puedas llevar contigo experiencias nuevas que contar y quizás algo de dinero mas del que trajiste, eso es todo, claro con una que otra excepción en algún caso concreto.

Así, en mi caminar tan lejos de casa, me he encontrado versiones rusas, moldavas, árabes, bolivianas, argentinas, e incluso españolas de caminantes que al conocerlos y escuchar sus historias, se me han hecho tan familiares que he aprendido con cada uno de ellos a sentirme cada día mas universal y libre, porque se que aunque haya muchas personas, que en su ególatra sentido de la vida, crean que les esta permitido por ley divina despreciar a sus semejantes, nunca jamás, serán la mayoría y por el contrario al llevar en sus cabezas un pensamiento tan cerrado y atrasado, se están condenando a la penumbra en un mundo moderno, donde cada día se demuestra que la solución al problema de conservación de la vida en nuestro planeta, es precisamente el respeto por la vida misma. Por eso, al conocer a leo y su mujer Simona, y ver como a pesar de su aparente agresividad cotidiana, es una de las personas mas generosas y francas con las que me he tropezado en este camino, y con la que he tenido la oportunidad de disfrutar de la cocina moldava, de sus chistes adaptados al español y de sus leyendas sobre peleas, robos y mafias, pero también sobre padres y hermanos que se quedaron lejos y que hace mucho no ve, sobre sus amigos del colegio o su casa materna que extraña tanto o su anhelo de regreso que aun no tiene claro para cuando, en fin, uno mas que al igual que nosotros vinimos soñando con intentarlo, lograrlo y vivir para contarlo.

En este mismo sentido, he conocido también a personas como paco de Marruecos, un joven, trabajador que se molesta por las injusticias de su país pero que en ningún momento deja de sentirse orgulloso de ser “moro”, y que no tiene reparos a la hora de expresar el orgullo que siente por su familia, y que se enfrentaría con todo lo que tiene al que ose hablar mal de su fallecido padre, y sobre todo lo sencillo y buen compañero de trabajo que es, y esto ultimo, lo digo por las veces que ha compartido conmigo su comida, su dinero y su amistad en el trabajo. Y si aun no les convence el tema de la igualdad de condiciones que nos rigen a todos los inmigrantes, pues déjenme ponerles el mas claro ejemplo de lucha contra las adversidades que he podido conocer en este largo andar, y que quizás despierte en ustedes, como en mi, el respeto y la admiración hacia la persona protagonista de esta anécdota de vida.

Debo decir en principio que quien inspira este relato, es una mujer a mi parecer admirable desde todo punto de vista; catalana de pura cepa, madre ejemplar, esposa abnegada, hermana fiel, amiga de muchos y…! Millonaria ¡ Bueno, esto ultimo ya no, pero es que precisamente ese es el tema de la historia que están a punto de leer…pero que mejor dejamos para la próxima vez que nos encontremos en este espacio de todos los caminantes, así que me despido hasta entonces. P.D.: no ambiciones la tierra, cuando mueras tú serás parte de la tierra misma, espera hasta entonces y la tendrás toda para ti.

Colaborador:: Carlos Alvarado (Venezuela)

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7 comentarios en “EL CAMINANTE (III)
  1. admin dice:

    muy bien por el caminante!!

  2. Gabriel dice:

    COMPARTO EN GRAN MANERA EL SENTIR Y LA MANERA DE VER LAS COSAS

  3. mariana dice:

    quiero ese libro!!!, pasenme alguna direccion donde lo pueda pedir, lo pago contra reembolso, quiero leer ese libro.
    gracias

  4. Marta dice:

    Realmente es maravilloso con la simplicidad con que Carlos relata las vivencias de los inmigrantes..!!!es algo tan duro de sobrellevar..!!y a la vez tan rico en vivencias y experiencias..!!!No soy una inmigrante pero tengo una hija viviendo en España la cual de la misma forma que Carlos me cuenta sus vivencias sus experiencias buenas y malas en fin su vida..el retrato que hace Carlos de los inmigrantes es fabuloso!!!tiene toda mi admiracion.

  5. Jorge"Marco Polo"Galeano dice:

    Carlos.
    Tu nos haces vivir lo que nosotros quisieramos, salir por el Mundo y conocerlo como tu lo estas haciendo. Continua caminante que no estas solo, como yo somos muchos los que te acompañamos.

    Marco Polo “Joe”

  6. Mario dice:

    Hola mi querido hermano caminante, me he sentido totalmente identificado con tus relatos que a su ves son los mios tambien si bien mi destino fue Malaga mi punto de partida fue una pequeña gran provincia del oeste argentino, San Juan, te animo a que sigas escribiendo ya que lo haces muy bien y en tus palabras estan reflejadas las realidades de los que desidimos, concientemente o no de convertirnos en inmigrantes, solamente me queda felicitarte por tus escritos y espero que lo sigas haciendo.
    Te saluda otro caminante mas ……….

  7. mnauel chayya dice:

    muy bien carlos espero que este caminante tenga mucho exitos, me identifico con el caminante aun que con distacias cortas pero tu familia es como dos imanes que se atraen y esos imanes son nuestros corazones.

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