Diario de un Estudiante: tras la pista de El Rastro

logodiarioestudianteErika Urbáez, la chica venezolana que estudia un Máster en Marketing en Madrid por la Escuela de Formación de Formaselect, nos cuenta sus primeras vivencias en Madrid , a través del blog diariodeunestudiante.es

El domingo salí a pasear por El Rastro, un mercado callejero en donde confluyen culturas, historias y comerciantes deseosos de vender sus artículos, así como personas que buscan el mejor precio en un solo lugar.

Ropa de toda variedad, películas, utensilios, artefactos eléctricos, mascotas, obras de arte y quién sabe cuantas cosas más se pueden encontrar en este mercado al aire libre, ubicado en el barrio La Latina.

Una de las cosas que más me llamó la atención fue su nombre, y me preguntaba ¿el rastro de qué? Pues fíjense que según cuentan algunas historias, por allí se encontraban curtidurías o lugares donde se convertía la piel de animales en cuero. Al matar la res, cerca de las riberas del Manzanares, éstas eran arrastradas hacía las curtidurías, por lo que dejaban un rastro de sangre en el camino.

Dicen también que en este lugar morían los condenados al Garrote Vil, una máquina utilizada para aplicar la pena capital. Esta práctica también dejaba su rastro.

Lo cierto es que de esta historia llena de sangre quedó este espacio amplio que abarca desde la plaza Cascorro hasta Puerta de Toledo. Música de todos lados se puede escuchar a lo largo de sus vías y, por si fuera poco, un sinfín de acentos de castellano, así como otros idiomas, pero al final todos convergen en una misma pregunta: ¿cuánto cuesta?

Aunque mi plan era hacer sólo una visita de contacto, no pude dejar de caer en la tentación de comprar un vestido por 15 €. Ya había visto el mismo modelo por casi el doble de precio, en una tienda cuyo nombre me reservaré.

Después de tanto caminar, el hambre y la sed ya se habían apoderado de mi, así que decidí entrar a alguno de los lugares que rodean el mercado. Les cuento que todos los cercanos estaban llenos. Es un hábito tomarse una caña, comer y charlar con amigos por estos lados luego de comprar.

Comentan algunos asiduos visitantes que desde las 9:00 hasta las 10:00 es la mejor hora para observar, comparar precios y regatear, después empiezan a llegar miles de compradores y se hace más complicado el diálogo con el vendedor.

El mercado funciona hasta las 15:00 horas, sólo domingos y festivos, así que el próximo domingo levántate temprano y pasa por El Rastro, tal vez encuentres un buen detalle para obsequiar en Navidad o te pase como a mi, que no pude resistirme a los precios tan bajos. Por cierto, algunas cosas que veas muy baratas pueden ser usadas, incluso la ropa, presta atención cuando vayas a comprar.

Para llegar, toma el metro y bájate en la estación La Latina o en la Puerta de Toledo, en la primera estación hay un letrero que indica la puerta correcta, pero si no lo ves, sigue “el rastro” de las miles de personas que van con tu mismo objetivo. Seguro llegarás sin problemas.

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