Los hogares formados por extranjeros de nuestro país realizan un gasto medio anual de 3.679 euros en productos de gran consumo, un 8% menos que la media de hogares (4.010 euros). Su llegada ha contribuido al crecimiento del sector, que se sitúa actualmente en un 4,5%, y del que los inmigrantes son la causa de una tercera parte de este crecimiento, ya que han aportado un 1,5% adicional sobre el incremento del consumo de los españoles (3,0%). Así se desprende de “Inmigrantes, consumidores que suman”, estudio que analiza de forma continua a la población extranjera en su rol de consumidor, realizado por TNS Worldpanel.
Según se desprende de este estudio, su comportamiento de compra presenta ciertas particularidades. Los inmigrantes aprovechan más cada acto de compra, cargando más producto y visitando menos los establecimientos. En su cesta incluyen 32 productos, dos más que el consumidor medio, que sólo adquiere 30 en cada compra. Por eso, aunque pagan menos por cada producto (1,5 euros vs. 1,6 euros para el consumidor medio), el ticket promedio por día de compra de los hogares extranjeros es superior. Y dado que compran más en cada acto, necesitan hacer la compra con menor frecuencia. Los inmigrantes hacen la compra 79 días al año versus los 83 días que compran el total hogares.
Los hogares inmigrantes gastan un 8% menos que el hogar medio. La reducción en el gasto total anual viene derivada de de la partida deficitaria en productos frescos perecederos, en los que su gasto es de hasta 400 euros menos. De media gastan 1.716 euros al año en productos frescos perecederos, frente los 2.111 euros que gastan de media todos los hogares españoles. Mientras estos productos suponen el 55,4% de las compras del total de hogares, éstos son sólo un 49,5% para los extranjeros, en beneficio de la alimentación envasada y bebidas, que pasan a representar un 33,1% del presupuesto en Productos de Gran Consumo (frente el 28,6% que representa en el total hogares). En cambio, su gasto en alimentación envasada, bebidas y productos frescos no perecederos no presenta diferencias frente al total de hogares.
Los inmigrantes se adaptan bien a la oferta que encuentran en los establecimientos, aunque mantienen particularidades de consumo derivadas de sus tradiciones y hábitos. Por un lado, cocinan diferente: el consumo de aceite de oliva es mucho inferior entre la población inmigrante, mientras que se dispara comparativamente el consumo de aceite de girasol, la margarina y la nata líquida. En bebidas, buscan sabor: las infusiones, zumos, horchatas y naranjada con gas son los líquidos que más se consumen en comparación con el consumo entre el total de hogares. Purés, aguacates, harinas, arroces y pasta son también algunos de los productos más étnicos y/o tradicionales en los países de origen que más importancia adquieren en nuestro país. Read the rest of this entry »
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