(Adiós a “vicki”…)
Estamos en Junio y hace calor, me sorprende ver la luz del sol a pesar de ser las diez de la noche, me parece mentira que se halla completado un ciclo entero de estaciones para mi, y es que aun recuerdo como si fuese ayer cuando llegue a España, era a finales del otoño pasado, y pude sentir el frió viento que calaba hasta los huesos, y comprendí entonces de donde provenía aquella costumbre de poca afición a bañarse de los europeos, ya que la puse en practica mientras duro ese frió otoño.
Como dije llegue, a finales del otoño, y vi. entrar la primavera, con sus lluvias constantes y su verde vital cubriendo todo lo que antes era gris y parecía muerto, a lo largo de estos doce meses y pico que llevo aquí he visto muchas cosas que jamás había tenido la oportunidad de apreciar en mi vida, he caminado bastante entre estos paisajes urbanos y rurales, he visto caminar a mi lado mucha gente como yo, y he visto pasar a mi lado personas que en nada se parecen a mi o a alguien que yo haya conocido, he sentido la admiración de algunos por mi procedencia y he sentido también el rechazo por la misma causa, he mirado la cara de desprecio del panadero que se molesta por recibir el pago de mi pan en moneditas pequeñas, y el desden del agente del metro quien no me quiere recibir el boleto dañado para el cambio, también el menosprecio del jefe de la empresa por el esfuerzo en mi trabajo, como si asumiera como un hecho obligado que por ser inmigrante debo trabajar mas y cobrar menos, en fin aquí he sentido emociones de las mas diversas en cuanto a mi experiencia de caminante. Por eso también debo decir que he conocido españoles que han dejado la mas respetuosa y apreciada de las sensaciones al sentir que su ofrecimiento de amistad es sincero y desinteresado. Read the rest of this entry »
