voto inmigranteOs vamos a presentar la una web mediante la cual un inmigrante puede “votar ” en España. La idea es bastante curiosa y de ella se hacía eco el diario elmundo en días pasados.
Se trata del sitio creado por Greg Robbins, un ciudadano estadounidense de Illinois que vive desde hace 17 años en España, diez de los cuales en el Masnou (Barcelona), se preguntó hace ya tiempo qué ocurriría si los inmigrantes pudiesen votar, qué pasaría con ese 10% de la población que no puede participar en las elecciones.

De hecho, en alguna ocasión se lo ha pedido a algún amigo que iba a abstenerse. “Nunca comprobé si realmente fue a votar por mi, el voto es secreto”, dice, riendo.

Ahora, gracias a Internet, ha montado un sitio en la Red para que los indecisos ‘cedan’ su voto a un inmigrante. Votapormi.org nació en la madrugada del jueves pasado, el primer día de la campaña electoral.

Tanto el inmigrante que pide el voto como el votante que lo ‘adopta’ son anónimos, y el sitio sólo permite votar y ‘adoptar’ una vez. La única información que recibe el adoptante es la opción política del ‘adoptante’ y su país de origen.

voto inmigrantePor supuesto, los datos no se guardan, sino que se utilizan sólo para evitar que se vote más de una vez, así como para las estadísticas. Y la decisión del ‘adoptante’ naturalmente no obliga a nada, es voluntaria.

“Lo he hecho yo mismo, soy programador web y me dedico a esto, pero la iniciativa no está vinculada a ningún grupo político o asociación”, asegura.
Experimento reivindicativo

¿Sus motivaciones? Sobre todo está pensado como un “experimento participativo” para comprobar a qué votarían los inmigrantes si pudieran. Todos los días se actualizan los datos estadísticos ordenados por nacionalidades de los inmigrantes, sus perfiles, intención de voto, partidos y provincias. No obstante, de momento hay muy pocos votos.

También tiene una cierta carga reivindicativa. “Se podría utilizar este experimento para promover este debate, si los inmigrantes tendríamos que tener derecho a votar o no”, comenta Robbins.

De hecho, no se le escapa la importancia que tienen como colectivo en el discurso político. “Los inmigrantes somos un tema central en los debates, fíjate en el último debate electoral, y sin embargo no tenemos voz en las elecciones”, protesta.

En realidad, voz tienen. Lo que no tienen es voto.