(Adiós a “vicki”…)

Estamos en Junio y hace calor, me sorprende ver la luz del sol a pesar de ser las diez de la noche, me parece mentira que se halla completado un ciclo entero de estaciones para mi, y es que aun recuerdo como si fuese ayer cuando llegue a España, era a finales del otoño pasado, y pude sentir el frió viento que calaba hasta los huesos, y comprendí entonces de donde provenía aquella costumbre de poca afición a bañarse de los europeos, ya que la puse en practica mientras duro ese frió otoño.
Como dije llegue, a finales del otoño, y vi. entrar la primavera, con sus lluvias constantes y su verde vital cubriendo todo lo que antes era gris y parecía muerto, a lo largo de estos doce meses y pico que llevo aquí he visto muchas cosas que jamás había tenido la oportunidad de apreciar en mi vida, he caminado bastante entre estos paisajes urbanos y rurales, he visto caminar a mi lado mucha gente como yo, y he visto pasar a mi lado personas que en nada se parecen a mi o a alguien que yo haya conocido, he sentido la admiración de algunos por mi procedencia y he sentido también el rechazo por la misma causa, he mirado la cara de desprecio del panadero que se molesta por recibir el pago de mi pan en moneditas pequeñas, y el desden del agente del metro quien no me quiere recibir el boleto dañado para el cambio, también el menosprecio del jefe de la empresa por el esfuerzo en mi trabajo, como si asumiera como un hecho obligado que por ser inmigrante debo trabajar mas y cobrar menos, en fin aquí he sentido emociones de las mas diversas en cuanto a mi experiencia de caminante. Por eso también debo decir que he conocido españoles que han dejado la mas respetuosa y apreciada de las sensaciones al sentir que su ofrecimiento de amistad es sincero y desinteresado.


Así, un buen día he conocido a victoria, “vicki” para sus amigos entre los que me incluyo por supuesto y de lo que me siento orgulloso, ella una chica alta, rubia, hermosa, y quien recuerda a quienes le han conocido que siempre hay un motivo por el que reír, vicki me recuerda que la vida hay que vivirla con intensidad, y que no se debe temer a los riesgos que nos encontramos día a día , que al igual que ella aquí en España hay mucha gente que se alegra de poder tener un amigo sincero no importa del lugar de donde provenga y que ella y todos y cada uno de los españoles son al igual que cualquiera de nosotros seres humanos que necesitan simplemente de sus semejantes, y eso ultimo no me lo dijo pero me lo hizo sentir, sobre todo después de no llamarla durante una semana completa por causas de mi “estrés laboral” (por cierto muy de moda estos días, este termino medico).
Lo cierto del caso, es que por mis problemas personales me olvide de mi amiga victoria por unos días, los suficientes como para que quizás ella sintiera que le había dado la espalda en momentos cuando mas necesitaba de la compañía y el apoyo de sus verdaderos amigos, y aunque aun a estas alturas ignoro los motivos que le tenían deprimida, imagino que debieron agobiarle demasiado, y seguramente se sintió sola y desdichada, tanto como para encerrarse en su habitación a donde le habíamos ayudado a mudarse tan solo unos días atrás, seguro tomo una ducha caliente, y seguro que sentada frente a la tele, puso un CD de su música preferida, destapo una botella del vino que mas le gustaba, y encendió un cigarrillo de su marca preferida, así paso la noche, hasta que llego la madrugada, y entonces con los ojos inundados de lagrimas saco una cajita de su bolso, se tomo lo que había dentro, y se recostó llorando y pensando quizás en si hijo de catorce años que era su orgullo, por que era un hombrecito inteligente y bien parecido, quizás también pensó en su hija de veinte nueve que se había conseguido un buen hombre con el que vivir, de cuanto se parecía a ella en lo físico y en el carácter fuerte, quizás pensó en su madre, con quien se había reconciliado hacia apenas una semana, después de dos largos años de estar disgustadas, seguro pensó en sus hermanas y hermanos en sus sobrinos y quiero pensar también, mejor dicho, necesito creer que también pensó en mi en su amigo sincero Carlos, en patricia su casi hermana como le decía y en Rosanita que con sus cinco años le hacia reír y olvidar de sus problemas de tanto que le hablaba sin parar, y a lo mejor después de dedicarnos a todos estos últimos pensamientos, la vicki se tomo el resto de la botella, le dio una ultima calada a su cigarrillo y se recostó cómodamente en su almohada, y mientras una lagrima caía por sus mejillas la vicki respiro hondo y cerro sus hermosos ojos color miel…! para siempre!………
Adiós amiga, llegaste a nuestras vidas con el frió del invierno y te fuiste dejándonos solos aquella lluviosa primavera.

P.D. nunca te olvidaremos vicki:
Rosana, Patri, y Carlos

(Carlos Alvarado: CNP 14.430)

cabajeep@hotmail.com

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